T??tulo: Normal (Illinois) Fandom: Supernatural Pairing: Esto no es Nc17 pero para m?? esta historia es enfermizamente wincestista. Y si yo no leyera wincesto normalmente no la leer??a del mismo modo que no leo, yo qu?? s??, Draco / Hermione porque para m?? no es interpretable seg??n el canon. Si ese es tu caso, quedas exculpado de leer. ??C??mo he llegado hasta aqu??? No lo s??. Juro que me traumatic?? leyendo a VC Andrews por el incesto y ahora llega esta serie y me arruina la vida. Le echo la culpa a Eric Kripke, el puto Kim Manners, el tontolculo de Pared y esa chica tan guapa llamada Jensen LoQueSea. Hagan su serie menos gay, ??vale? Me encantar??a recuperar mi vida. Spoilers: Ninguno a partir de ???Nightmare???. Nota: Todos los nombres de pueblos, citas de la Biblia o chorradas hist??ricas que se cuentan en la historia son reales. Jam??s podr??a inventar cosas as?? ni queriendo. Para los que tienen infinita paciencia y soportan el super-chaparr??n de supernatural. Especialmente para aitnac, truchita, luxbella, jovifan y janedoe1013 porque cuando disienten me hacen pensar. Menudo atrevimiento. Pff. Especialmente, este fic es de targaryen. Gracias por haber sido mi ??ltima l??nea defensiva en esto. I really love you. I do do. No tengo palabras pero no sab??a lo que estaba contando hasta que hace empezaste a leerlo. Sumario: ??? Es lo que Sam Winchester siempre le ha reprochado a su familia. Hacen que lo normal parezca perverso. Hacen que lo anormal parezca justo. Y necesario???. - - - - - - - - - - Est??n en Sorpresa, Arizona y las cosas no salen bien. Resuelven el misterio pronto pero encuentran los huesos tarde. Antes de que los quemen esa cosa est?? sobre ellos. Sam est?? de espaldas a la criatura, mientras busca el mechero en los bolsillos del pantal??n. No lo ve venir. Dean s??. Est?? desarmado pero eso nunca le ha detenido. Da una voz. Brama ?????Sam!??? y luego un paso, dos, un empuj??n a su hermano y se pone en la trayectoria de esas garras que est??n a punto de sacarle el coraz??n. Cuando caen los dos al suelo, Sam ya tiene el fusil cargado. Uno, dos, tres disparos de sal. El demonio se desvanece y cuando vuelve a manifestarse, Sam ya ha prendido el fuego. Un resplandor de gasolina y esa cosa se retuerce. Alaridos y el olor del azufre, Sam no tiene tiempo de quedarse a ver m??s. Dean se desangra con una herida que era para ??l y tiene que arrastrar su peso hasta el coche. El est??pido de su hermano mayor est?? convencido de que Sam le abandonar?? y no le perdona, pero no tiene ning??n problema en arriesgarse a morir y opositar para m??rtir. En la balanza en la que mide los riesgos, Dean no pesa nunca su propia seguridad. Como si su existencia no fuera m??s que aire. (S i a Dean le dejar??n elegir su muerte, no se lo pensar??a demasiado. Ten??a menos de catorce a??os. Estaban estudiando religi??n en aquel colegio cat??lico en Idaho en el que pasaron tres meses. Apenas consegu??a mantenerse despierto cuando escuch?? la historia de Ca??n. Se volv??a a Dios y preguntaba, ?????soy acaso el guardi??n de mi hermano????La profesora tuvo que hacerle callar cuando buf?? de puro despreci??. Lo ??nico que Dean pens?? fue ???pues claro que eres el guardi??n de tu hermano, miserable bastardo cabr??n hijo de puta???. Cuando le dejen elegir su muerte, elegir?? esa. Morir siendo el guardi??n de su hermano) - - - - - - - - - - - En el coche, camino al hospital, cinco minutos despu??s. Dean en el asiento del copiloto, con la cara manchada de polvo, regueros de sangre reseca en el cuello, cristales de sudor y ni un solo quejido. Pero est?? quieto y Dean nunca est?? quieto. Sam recuerda que se escap?? de su lecho de muerte aunque apenas pod??a tenerse en pie y acelera, mientras le mira por el rabillo del ojo, apretando los dientes y odiando con todas sus fuerzas todos los hospitales que nadie construy?? m??s cerca. Cincuenta kil??metros sobre el l??mite de velocidad permitido, y Dean tiene la mirada vidriosa. Pierde sangre a borbotones, se est?? volviendo transparente. El Impala quema goma sobre asfalto, pisando esa larga l??nea amarilla que no termina nunca. El indicador se??ala cinco millas hasta el primer pueblo con algo m??s que un veterinario y Sam cuenta hacia atr??s las veces en las que ha pensado que estaba a punto de ver morir a Dean en los ??ltimos meses. Aprieta los dedos con fuerza, nudillos blancos en el volante. Siempre se com??a las u??as hasta las cut??culas, aprendi?? a llevar las manos en los bolsillos para que nadie le viera los dedos. Ahora tiene los nudillos pelados por la caza y lo que le escuece dentro es polvo, y la sangre casi reseca de su hermano. Dean muerde las palabras. Y sufre. -Conduces como una chica, Sammy. Sam pisa el pedal y a??ade a la combusti??n de la gasolina todo su enfado. Piensa ???hijo de puta???. Dean suena fam??lico, atormentado, distinto. Sam oye ?????se es mi chico??? y el rugido del motor acelerando. Piensa ???hijo de puta, si te mueres, te mato???. ( Dean sent??a calor y ve??a largas lenguas de fuego saliendo del techo de su casa pero sac?? a su hermano de las llamas pensando que volver??an a la cama pronto y su madre le arropar??a y dir??a ???has sido muy valiente, Dean??? y no fue hasta que vio llorar a su padre. Hasta ese momento no entendi?? que no iba a volver a ver a su madre nunca m??s. Sam se ech?? a llorar en sus brazos y John miraba la casa de rodillas en el suelo y Dean solo ten??a cuatro a??os pero no dej?? caer a su hermano, no lo dej?? caer) - - - - - - - - Una vez m??s, Dean no se muere y Sam empieza a contar el tiempo de nuevo, esta vez hacia adelante. En el hospital creen que ha tenido suerte, ???si ese oso le da un zarpazo m??s a la derecha, le habr??a seccionado una arteria???. No hay osos en la zona, pero Sam miente con facilidad. Dice que vienen con el circo, que hubo un accidente, que la caravana debe estar a punto de llegar. El circo al pueblo, todo el mundo parece interesado y cuando la enfermera le pregunta, con verdadera curiosidad qu?? es lo que hacen exactamente piensa ???somos domadores???. En veintid??s a??os ha contado tantas mentiras que se le ocurre la historia sin hacer ning??n esfuerzo. ??l y Dean trabajaban en el zool??gico de Miami, entrenaban osos, daban de comer a los leones, vieron pasar el circo, una larga caravana de rarezas y elefantes y jirafas. Se enrolaron sin pensarlo, hacen que los leones salten por aros de fuego y los elefantes formen pir??mides gigantes. Monos trapecistas, caballos que saltan sobre el p??blico. Sam lo imagina todo y a trav??s del cristal, ve a su hermano dormido, agarrado a la bolsa de suero, recibiendo sangre de un desconocido. Esa idea le molesta, por alg??n motivo. - Trabajamos en mantenimiento ???dice-, solo eso. Una mentira m??s cre??ble. Es importante decirle a la gente lo que est?? dispuesta a o??r. Solo te creen porque est??n deseando creerte dec??a John cuando Sam ten??a nueve a??os y ment??a en el colegio, pero tienes que pon??rselo f??cil, hijo, tienes que darles algo que no les haga sentir culpables. Lecci??n n??mero mil y algo de ser un Winchester. La verdad que la gente busca, es la verdad que la gente puede asumir. No ver??n otra cosa porque no querr??n verla. La enfermera sonr??e y parece interesada cuando le pregunta cu??nto tiempo se quedar?? el circo. A Dean le gustar??a y no solo por el uniforme. Tiene esa mirada sin complicaciones, es de esas que siempre parecen dispuestas a hacer planes para el s??bado por la noche. Sam nunca llega a saber su nombre. D??a y medio y est??n de nuevo en la carretera. Dean cree que Doritos y chocolatinas es una buena dieta para recuperar fuerzas. Sam cree que su hermano es la persona m??s irritante del mundo y recuerda, por alg??n motivo, que est?? oficialmente muerto y no sabe si eso le hace menos real, qu?? pondr?? en su l??pida si se muere de verdad y lo deprimente que ser??, un funeral al que solo una persona podr?? asistir, porque todos los dem??s est??n desaparecidos, muertos, creen que su hermano muri?? hace tiempo o no saben qui??n es Dean Winchester. La ??ltima idea es la m??s deprimente de todas. El primer recuerdo de Sam es Dean, de cuclillas en el suelo, at??ndole los zapatos mientras a Sam le cuelgan las piernas del asiento del copiloto. Por presencia o por ausencia, Dean siempre ha estado en la vida de Sam. ( Cuando su hermano era peque??o, a Dean le parec??a realmente peque??o. Una cosa llena de mocos y babas y pucheritos que pod??a esconderse f??cilmente o perderse si uno no ten??a cuidado. No lloraba mucho pero cuando lloraba, Cristo, lloraba como si el mundo fuera un lugar desagradable y doloroso. Dean le dec??a ?????es que no vas a parar nunca???? y Sam le miraba con aquellos ojos peque??os que parec??an enormes, llenos de l??grimas y de mechones de pelo mojados. Compungido y baboso e imposible de odiar. Durante un segundo parec??a que iba a parar pero era un segundo y luego segu??a llorando sin motivo, tosiendo y suspirando y venga a llorar. Cuando John sal??a y Sam solo ten??a tres o cuatro a??os Dean descubri?? que el cr??o se callaba si le pon??a la tele, le daba dulces y le dejaba subirse a su cama. ???Pero no se lo digas a los otros ni??os o pensar??n que eres un cobarde???. Sam siempre le mojaba la camiseta antes de terminar la sereneta, todo l??grimas e hipos. Sacaba un libro de esa mochila rah??da que arrastraba a todas partes, dec??a ?????me lees???? y Dean le??a porque con tres o cuatro o veinticuatro a??os no sabe decirle que no y no tiene perspectivas de aprender nunca) - - - - - - - - - Nombres falsos, tarjetas de cr??dito robadas. Ahora son agentes federales e investigan la desaparici??n de unos excursionistas, ahora son ayudantes del sheriff y buscan informaci??n sobre ganado mutilado. En Defiance, Ohio Sam le cuenta a una agente de polic??a que su primo y ??l estaban borrachos y se metieron en una casa abandonada para gastarle una broma a un amigo y ???no, se??ora, no volveremos a repetirlo, se lo prometo???. Tres cuartos de hora despu??s acaban con un poltergeist y Dean le pregunta, ?????por qu?? primos, por qu?? no le has dicho que somos hermanos???? - Qu?? m??s da, era todo mentira. Pero Dean parece irritado, con ese gesto en la ceja izquierda y ese gesto en el labio. - Oye, primo ???le dice y en la palabra ???primo??? hay tanto desprecio que Sam sabe que le est?? insultando-, tienes cara de que te has meado en los pantalones desde que salimos de Arizona, ??tres semanas de s??ndrome premenstrual no es un poco mucho? De vuelta a la carretera, amaga con parar en un supermercado y comprar tampones. Sam hace exactamente lo que m??s le molesta a Dean. Absolutamente nada. Mirar por el cristal e ignorarle. Es adolescente y Sam sabe que es perfectamente inmaduro. Es lo que hay. (Dean siempre dice ???t?? eres el que cae bien, Sammy, yo soy el que les zurra??? y es cierto que cuando entran en un bar, los que han bebido y buscan pelea localizan a Dean inmediatamente. Tambi??n es cierto que toda su vida, desde que el ga????n de su hermano empez?? a hablar y llevar la contraria, le ha tocado arbitrar cuando las dos personas que m??s quer??a en el mundo eran lo bastante est??pidas para pelearse. Su padre y su hermano nunca se han entendido y Dean no sabe c??mo Sam puede ser tan listo y su padre tan buen cazador, si no son capaces de ver lo que tiene delante. No sabe por qu?? tiene que ser el ??nico que lo vea claro, a mil grados de presi??n, desarmado de afecto, prisionero de las malas decisiones de dos idiotas) - - - - - - - - - - Hookersville, Virginia. Sam sube la m??sica a prop??sito cuando la emisora sin nombre n??mero un mill??n pincha Alannis Morrissete. - ??T??o! Dean se horroriza, apaga la radio y el silencio se oye como un estruendo la risa de su hermano. A Sam ni siquiera le gusta Alannis Morrissette pero le gusta la expresi??n en la cara de Dean. Porque Dean tiene una cara para cuando est?? realmente asustado y no aparece en presencia de esp??ritus, demonios, psic??patas pose??dos, wendigos o legiones de zombies. Apareci?? cuando la directora del instituto aquella vez se enter?? de que eran hu??rfanos y le dijo ???dime lo que sientes, Dean???. Aparece cuando oye a un grupo de adolescentes hablando de punk y oyendo Avril Lavigne. Aparece cuando en Loiussiana ve un Chevrolet dos a??os m??s viejo que el suyo, tuneado con cromado de plata y una matr??cula personalizada. Laca p??rpura sobre las ruedas, puertas nuevas y un lector de ced??s dentro. ???Jo, t??o??? y se queda sin color en la cara, como si el mundo fuera de pronto un lugar peor en el que vivir. ( A Dean le gustan los fusiles grandes, la carne poco hecha, los coches americanos, el rock aut??ntico, las mujeres que le paran los pies y las pel??culas de Godzilla en las que el monstruo es un cabr??n hijo de puta que destruye Tokyo sin miramientos. Disparar, acelerar, follar. Los verbos que m??s le gustan a Dean son todos de la primera conjugaci??n. Amar a los suyos. Sin miramientos, sin contemplaciones. Cuidar de su sangre) - - - - - - - - La cuesti??n es que fueron dieciocho a??os de ellos y John y nadie m??s, nunca m??s, jam??s. La cuesti??n es que Sam fue capaz de acabar con todo y marcharse. Porque John dijo ???Todo o Nada??? y Sam le odi?? por obligarle a elegir. La cuesti??n es que cuatro a??os separados y ahora que est??n juntos de nuevo discuten sobre lo mismo y hacen la colada los jueves, como sol??an y es como si todo ese tiempo en el que Sam tuvo su propia vida fuera una enso??aci??n. Lo ??nico que lo hace real es que Jess est?? muerta y en sue??os no es una gota, es toda su sangre la que cae del techo, mientras Sam grita sin sonido y con la boca abierta bajo ella, ahog??ndose en esa sangre. Una gasolinera de dos surtidores, a las afueras de ning??n sitio. - A ver, Sammy. ???Dean sale del servicio y apoya los brazos sobre el techo del Impala-, ??d??nde hay un Starbucks en este pueblo? Yo necesito cafe??na y t?? debes estar deseando tomar un Frapuccino descafeinado, desnatado y castrado con vainilla y colonia. - No tengo ni la m??s remota idea de d??nde hay un Starbucks aqu?? en CuloMierda, Wyoming dado que est?? es la primera vez que estamos en CuloMierda, Wyoming. Dean hace pucheritos y Sam sospecha que le est?? imitando. A ratos quiere zurrarle tan fuerte que no hacerlo exige toda su concentraci??n. - ??Oh, Sammy, muy mal! Ya que tienes super poderes mentales, podr??an servir para algo. - ??Como saber d??nde hay un Starbucks? - Por ejemplo. Algo ??til, Sammy. Algo ??til. Se pone las gafas de sol y entra al coche dando un golpe con la fuerza justa para no ara??ar la pintura. A Sam le gustar??a decir, ?????me puedes tratar a m?? tan bien como al coche???? pero incluso Sam se pone l??mites a la hora de sonar como un cr??o peque??o e irritable. Adem??s, tambi??n est?? lo otro. La otra raz??n por la que a veces es dif??cil estar enfadado. Dean se esfuerza con ahinco en hacer bromas sobre lo que le est?? pasando a su hermano ???visiones, pesadillas, telequinesia y Sam sabe que es solo el principio pero Dean hace chistes y de momento, est?? bien, de momento es una buena estrategia-. - Y no estamos en CuloMierda, Sam, presta atenci??n. Dejamos CuloMierda hace por lo menos dos horas. Bienvenido ???dice mientras enciende el motor- a SanPedo, Wyoming. Sol??a darle rabia que su hermano mayor quisiera protegerle siempre, como si Sam fuera de cristal pero diez meses en la carretera y ha aprendido que dejarse cuidar es una forma de salvar a su hermano mayor de no sentirse tan solo. A Dean no se lo dice. Pero se salvan mutuamente. Y eso est?? bien. Ser hermanos deber??a ser eso, antes que ninguna otra cosa. Tener a alguien que te levante del suelo. Tirar a ciegas de tu hermano si cae primero. ( Dean duerme boca abajo y tarda uno, dos, tres minutos como mucho en empezar a roncar una vez que su cuerpo hace click y se relaja, ocupando todo el ancho de la cama, con la boca medio abierta y mojando la almohada de saliva. Sam no pod??a quedarse dormido mientras Jess estuviera despierta y no sabe en qu?? momento empez?? a pensar que todo ir??a bien, mientras oyera al idiota de su hermano roncar como un animal en la cama de al lado. En alg??n motel o donde fuera. Es como si el tiempo fuera hacia atr??s, como si volviera a tener diez a??os y despertara de una pesadilla. Como si le oyera a oscuras, ???no pasa nada, Sammy??? y esa mentira le reconfortara de madrugada) - - - - - - - - Savanna y el supermercado es tan grande que uno se pregunta si podr??a subsistir dentro durante el resto de su vida ??nicamente con lo que hay en las estanter??as. Si ese supermercado fuera lo ??nico que se mantuviera en pie tras el apocalipsis, piensa Sam, la humanidad podr??a aguantar a??os enteros. Hay tantos pasillos que les lleva media hora encontrar sal de mesa. Dean mete diez botes en el carrito. En la estanter??a de al lado se fija en que hay muchos otros tipos distinto sal. Marina, de grano grueso, y algo llamado sal maldon. ???Qu?? diferencia puede haber??? murmura y cuando se fija en el precio silba, ?????pero si no es m??s que sal!??? Tambi??n buscan pilas y rastrean mil pasillos distintos, llenos de familias y luces fluorescentes. Sam se queda mirando la secci??n de libros, Dean se queda mirando a la chica que repone en la secci??n de bricolaje. Solo mirando, sin esas frases idiotas que ha utilizado mil veces y sin embargo no se quedan gastadas por el uso. La chica parece inc??moda un segundo y luego le sostiene la mirada, la retira, vuelve a mirarle, sonr??e, se sonroja. Una rubia con piernas que duran una semana entera. Las chicas ven algo en Dean. Dean ve algo en todas las chicas. Siempre ha sido as??. Catorce, quince, diecis??is a??os. Sam miraba a las chicas como seres de un mundo lejano en el tiempo y en el espacio. Las chicas iban en grupo y se re??an o iban solas y sonre??an. Las chicas ten??an carpetas decoradas y ol??an a cosas que no eran gasolina y ten??an un mont??n de ropa distinta y encerraban misterios bajo las largas pesta??as y faldas no tan largas. Sam nunca sab??a lo que decirles y Dean siempre sab??a lo que quer??an o??r. ( En la cama Dean siempre piensa ???voy a hacerte esto???, ???voy a besarte aqu?????, ???voy a probar si te gusta as?? o as?? o de esta otra manera???. Quiere averiguar qu?? le gusta m??s a esa chica, en ese lugar porque a ??l le gusta todo. Besarlas ah?? y ah??, pero sobre todo oh, s??, ah??, donde a ellas les gusta tanto. Estar encima y hacer vibrar la cama, estar debajo y dejarse embestir. Lo que m??s le gusta es el momento en el que ellas dicen ???ah??? con la mirada vidriosa y sabe que es por algo que ??l ha hecho. La primera vez que se acost?? con Cassie no sab??a que estaba haciendo, no se acordaba de nada, no pod??a pensar, dej?? que ella lo hiciera todo, la miraba y algo que estaba entero dentro de ??l, se empezaba a estropear y romperse. As?? es como supo que estaba enamorado y francamente, no entendi?? c??mo lo soportaba la gente). - - - - - - - - - - - Se encuentran en alg??n lugar al noroeste de P??nico, Penssylvania. Y por alg??n motivo Sam lleva cuatrocientas millas enfadado. Puede que sea Dean, su sola presencia, el hecho de que lleve una hora tarareando grandes ??xitos de Black Sabath. Puede que sea Dean, el hecho de que hayan mandado un esp??ritu errante al infierno y eso le haga feliz. S??, puede que sea eso, lo que le tiene tan enfadado. Darse cuenta de que a Dean realmente le gusta su trabajo. Esa vida, lo que hacen, realmente le gusta. Y lo que Sam no acaba de entender es por qu?? si Dean est?? claramente loco por disfrutar de algo as??, es Sam el que parece amargado y triste, como si no fuera Dean sino ??l el que est?? profundamente equivocado. Eso lo que Sam Winchester siempre le ha reprochado a su familia. Hacen que lo normal parezca perverso. Hacen que lo anormal parezca justo. Y necesario. Sam sigue pensando en ???normal??? como en un buen destino, un sitio digno en el que parar el coche. Su hermano no entiende ???normal???, no sabe ???normal???, no cree en ???normal???. Uno de los dos tiene raz??n. Era m??s f??cil cuando Sam estaba convencido de que era ??l. Y no Dean. Y no su padre. ( Dean recuerda todo lo que se dijeron y fue el peor d??a de su vida adulta, el d??a en que todo cambi??. Recuerda que Sam jam??s le hab??a parecido tan alto y esa frase???no te estoy pidiendo permiso, pap?????. La sentencia final de John, ???si traicionas a esta familia, no esperes ser parte de ella???. El portazo de Sam no fue tan fuerte en realidad. T??pico de ??l cerrar la puerta despacio, haciendo como si no lo hubiera cambiado todo. A??n as??, a Dean aquel ruido le son?? amplificado, como si rompiera todo lo que val??a la pena. Es el ??nico momento en el que le hubiera gustado poder odiarle. Solo ser capaz. Le hubiera gustado. Fue como si metieran una cuchara dentro del pecho y empezar??n a sacar trozos de helado). - - - - - - - - - Reino de Sat??n, Vermont y Sam decide que ya es hora de hablar de los monstruos que esconden dentro del armario porque van a recorrer la distancia del mundo dentro de los l??mites de los cincuenta y un estados de la uni??n y tarde o temprano tendr??n que hablar de ello. Por qu?? no en el puto Reino de Sat??n. - No estamos investigando la conexi??n, Dean. Su hermano le mira por el rabillo del ojo y frunce un gesto de despiste. - ??En cristiano, Sammy? Si no es mucho pedir. - A m??. Yo soy la conexi??n entre lo que mat?? a mam?? y a Jessica. No estamos investig??ndome a m??. En lugar de dar vueltas en c??rculos, de evitar las verdades solo porque no tienen buen aspecto, de dar ventaja al enemigo. En lugar de dar rodeos y hacer kil??metros sin llegar a ninguna parte. Salvando a todo el mundo menos a ellos. En lugar de eso, deber??an investigar el verdadero misterio. - Yo, Dean y los otros como yo. Hay otros como yo. Y no sabemos cu??ntos o por qu?? estamos conectados. Deber??amos buscar a otros como yo. - ??Conectados? ???Lo dice como si fuera una especie de extra??o y desagrable rito sexual-. T?? no est??s conectado con nadie. No hay otro como t??, Sammy y no lo digo como un cumplido. ???Parece repentina y profundamente enfadado, envejece de golpe, todo ojeras y mal humor. Dientes apretados y el pie en el acelerador, un poco m??s de gasolina, un poco m??s de negaci??n. Dean sabe que Sam tiene raz??n y eso es lo que no soporta. Pero tarde o temprano, tendr?? que aceptarlo. Tarde o temprano siempre lo acepta. Suspira, soltando aire como un animal encerrado-. ??Qu?? gente como t??, Sam? ??Qu?????? ???Y sabe perfectamente qu?? gente pero se aferra a la posibilidad de que su familia est?? bien, de que no pasa nada, de que estar??n bien-. ??Qu?? quieres decir? ??Gente que hace pucheros? ??Gente que lleva peinados idiotas? ??Tiene las piernas largas, toma descafeinado de chicas? ??Esa gente? - S??, Dean, esa gente. Que tiene hermanos mayores insoportables y se pasa trece horas al d??a en un coche oyendo m??sica que se compuso cuando Reagan era presidente. Esa gente que, no s??, tiene sue??os premonitorios y mueve objetos con la mente. ESE tipo de gente. Dean mira fijamente a la carretera. Y Sam sabe que no va a decir ???de acuerdo??? y no va a decir ???lo investigaremos??? y puede que tarde una, dos, tres semanas en volver a sacar el tema. Porque Dean son largas, largas digestiones cuando se trata de reconocer que algo malo le pasa a su hermano. Pero acabar?? diciendo ???est?? bien, investiguemos eso??? y parecer?? idea suya. No pasa nada. Lo ha visto en sus ojos. Eso de ???no voy darte la raz??n porque soy el mayor pero tienes raz??n as?? que d??jame pensarlo hasta que pareca idea m??a???. No dice eso. Pero dice, ?????te das cuenta???? - ??De qu??? - No hab??as dicho tantas palabras seguidas desde que hiciste aquella funci??n en el colegio. ??Te acuerdas? Cuando hiciste de chica. - No hice de chica. - Llevabas falda. - T??nica. Era el senado romano. - Se te ve??an las rodillas. Falda. - Di un estir??n. Era una t??nica. Su hermano deletrea ???faaaldaaa??? apartando los ojos de la carretera y Sam le dice que si se salen del camino en una mala curva, le har??n llevar bikini en el infierno y se lo tendr?? bien merecido. - ??T??nica! - Falda. - ??Era teatro! - Estabas guap??sima. Cincuenta millas seguidas as??. Y es curioso porque cuando Dean no lo hace todo dif??cil, lo hace todo f??cil. Sam se queda dormido en el asiento del copiloto y cuando llegan al motel sin nombre de esa noche, Dean es lo primero que oye. ???Hey???, un tono de voz mucho m??s suave del que ha o??do en semanas. Como si su voz fuera lija de grano suave, ???hey, Sammy, despierta???. Y quiere, realmente quiere despertar. Pero cada ma??ana Jessica sigue muerta y no es f??cil. ( Dean nunca hizo teatro y era bueno en gimnasia pero nunca se apunt?? a ning??n deporte en el instituto. Ni baloncesto, ni f??tbol, ni beisbol. No ten??a altura, no ten??a esp??ritu de equipo, no ten??a paciencia. Tampoco ten??a ganas de actividades extraescolares y no ten??a tiempo. Ya ten??a un equipo, ya ten??a un pasatiempo. Ya ten??a una familia) - - - - - - - - - Un motel sin nombre, Jerry Springer en la tele. Dean llega con caf?? y pregunta ???qu?? ves??? y Sam, concentrado en el port??til, no lo est?? viendo pero le gusta el ruido de fondo. A pesar de que el ruido es una discusi??n y gritos. - Problemas de herencia, creo. Llevan un rato pele??ndose. Es una familia en la tele. Son hermanos que se pelean por dinero y Dean le dice ???quita esa mierda, Sam??? pero la quita ??l mismo, antes de ponerse f??sicamente enfermo. Est??n en Las Cruces, Nuevo M??xico y a Dean le cuesta entender que no para todos es una ley, que no todos la honran, que no es tan com??n, que no es tan normal, encontrar a alguien que crea en ella y en sus pompas y en sus obras y respete a su Familia, por encima del dinero y de la ira y todas las cosas. Dean no cree en dios pero le irrita la blasfemia. (Hay muchas cosas en su hermano que son extraordinarias. Sam no sol??a entenderlas. El d??a en que vio que Dean no las ve??a, empez?? a necesitarlas) - - - - - - - - (sigue en el siguiente post)
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